El gabinete de Seguridad informó que los individuos entregados a la justicia estadounidense seguían con operaciones desde los penales en que estaban recluidos, por lo que representaban una amenaza para la seguridad de México y EU
Los capos del crimen organizado que México entregó a Estados Unidos representaban una amenaza a la seguridad del país y a la de Estados Unidos, pues seguían operando criminalmente desde los penales donde estaban recluidos, indicó el secretario de Seguridad Ciudadana, Omar García Harfuch.
La dedicación del traslado, dijo el funcionario federal, se realizó en pleno respeto a la soberanía y fue una decisión soberana del Consejo de Seguridad Nacional.
En tanto, el fiscal general, Alejandro Gertz Manero, informó que no se aplicó la ley de extradición; se retomó la ley de Seguridad Nacional y se tomaron en cuenta las mismas bases legales y acuerdos internacionales en ambos traslados.

