Los duros golpes que está enfrentando el sector agrícola con la sequía severa que padece actualmente el estado Sinaloa hacen que la reactivación del Plan Hídrico del Noroeste (Plhino) represente una solución a la escasez de agua, que se ha vuelto cada vez más recurrente en el estado.
Este plan consiste en transportar agua desde el estado de Nayarit a Sinaloa con el fin de transformar la realidad del campo agrícola, y aun cuando se trata de una inversión considerable, también es la esperanza que sostiene a los organismos agrícolas dispuestos a sumarse ante las gestiones para que esta obra sea un sueño hecho realidad.
Para los agricultores este no es un proyecto nuevo, y revivirlo no lo consideran como descabellado, sino más bien una necesidad, y en comparación con otros países que se ha invertido en proyectos hídricos más costosos y complicados, este sería una solución a la crítica situación en la que se encuentran el campo agrícola sinaloense.

