El Mundial 2026, que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá entre el 11 de junio y el 19 de julio, podría llegar a generar más de nueve millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2), convirtiéndose en la competición con mayor huella de carbono de la historia.
Así lo estima el laboratorio de ideas New Weather Institute en un estudio que indica que las emisiones de efecto invernadero derivadas del transporte aéreo aumentarán entre un 160% y un 325 % en el torneo respecto a anteriores ediciones.
Que el Mundial 2026 genere 9 millones de CO2 supondría doblar la media histórica de los mundiales precedentes, según el mencionado informe.

