Ayssa Coronado
Con apenas tres años de edad, Reyna Milagros enfrenta una batalla constante contra enfermedades respiratorias derivadas de una deficiencia en su sistema inmunológico, situación que ha llevado a su familia a solicitar apoyo para cubrir estudios y tratamientos médicos.
Originaria de la comunidad de Baynorillo
, en el municipio de Etchojoa, la menor fue diagnosticada con deficiencia de la subclase IgG3, una condición que le impide producir los anticuerpos suficientes para combatir virus y bacterias. Pero detrás del diagnóstico hay una historia que comenzó de forma inesperada, cuando Reynita apenas cumplía su primer año de vida.
“A raíz de ahí empezó todo. Fue de un día para otro, sin avisos. Se internó por una neumonía grave”, recordó su madre, Milagros de Jesús Valenzuela García.
Lo que parecía un episodio aislado se repitió una y otra vez. En 2024, la pequeña enfrentó tres neumonías en pocos meses, todas de consideración, lo que encendió las alertas de los médicos. “No es normal que una niña tan pequeña tenga neumonías recurrentes y todas graves”, le advirtieron especialistas, lo que derivó en su traslado a Hermosillo para estudios más completos.
Tras diversos análisis para descartar otras enfermedades, fue hasta febrero de 2025 cuando se confirmó el diagnóstico inmunológico. Sin embargo, su salud no se estabilizó. En julio de ese mismo año presentó una cuarta neumonía, pese a estar en tratamiento, y en diciembre llegó la quinta, lo que obligó a intensificar su atención médica.
Actualmente, Reynita recibe inmunoglobulina intravenosa cada 21 días, un tratamiento que requiere hospitalización constante y que representa un alto costo para su familia. Aun así, su condición sigue siendo delicada. La menor ya presenta bronquiectasias pulmonares, una afectación poco común en niños de su edad, lo que ha llevado a los médicos a sospechar de una enfermedad genética más compleja.
Por ello, le fue solicitado un estudio genético tipo exoma
, que se realiza en Alemania y es clave para entender a fondo su padecimiento y definir el tratamiento adecuado.
“Ha sido muy pesado. Hay estudios que tenemos que pagar nosotros, además de los traslados constantes a Hermosillo”, compartió su madre.
El gasto no se detiene. Cada aplicación de inmunoglobulina puede costar entre 40 mil y 50 mil pesos, sumado a estudios, consultas y medicamentos que no siempre están cubiertos. Ante esta situación, la familia inició una campaña de recaudación a través de GoFundMe, donde buscan reunir alrededor de 400 mil pesos para continuar con el tratamiento y realizar el estudio genético.
“Sabemos que no es la única niña en esta situación, pero como papás hacemos lo imposible por sacarla adelante. Cualquier apoyo, por pequeño que sea, hace la diferencia”, expresó. Las personas que deseen apoyar pueden hacerlo a través del siguiente enlace.
También pueden realizar su apoyo mediante depósito directo a la cuenta personal de su madre, comunicándose al número 642 100 9029 para más información.

