Los turistas extranjeros que resultan lesionados durante el ataque armado en la zona arqueológica de Teotihuacán permanecen en estado de salud estable y fuera de peligro bajo estricta supervisión médica.
El acto violento, que deja un saldo de dos personas sin vida —una mujer de nacionalidad canadiense y el propio agresor—, ocurre en la cima de la Pirámide de la Luna, sitio donde un individuo armado toma como rehenes a diversos visitantes.
El personal del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y de los centros hospitalarios ubicados en Ixtapaluca, Axapusco y la Ciudad de México brinda un manejo médico integral a las víctimas.
Un equipo multidisciplinario, conformado por especialistas en ortopedia, cirugía general, urgencias y medicina interna, monitorea la evolución clínica de los pacientes.
Entre los afectados se encuentran ciudadanos originarios de Estados Unidos, Brasil, Colombia, Países Bajos y Rusia, incluyendo a un menor de edad que recibe atención prioritaria.
¿Cuántas personas resultaron lesionadas?
El informe documenta un total de 13 personas lesionadas a causa del tiroteo, de las cuales cinco logran recibir el alta médica durante las horas posteriores al evento.
La Secretaría de Gobernación (Segob) reporta que siete pacientes continúan hospitalizados bajo un esquema de monitoreo permanente para salvaguardar su bienestar. Las instituciones de los distintos niveles de gobierno mantienen una coordinación estrecha para acompañar a los extranjeros y gestionar su eventual traslado una vez que logren su recuperación.
La mecánica de los hechos revela que Julio César Jasso, un hombre de 27 años de edad y residente de la alcaldía Gustavo A. Madero, sube a la estructura arqueológica portando un arma de fuego, un arma blanca y decenas de cartuchos útiles.
El sujeto intercepta al grupo de turistas, los amedrenta verbalmente imitando un acento español y advierte que no regresarán a sus países de origen, para posteriormente accionar su arma y terminar quitándose la vida en el sitio.
Los peritos en criminalística procesan la escena del crimen y aseguran la zona del ataque en la Pirámide de la Luna. Durante el levantamiento de indicios, las autoridades localizan una imagen generada con inteligencia artificial que muestra los rostros de los responsables de la masacre de Columbine de 1999 junto a la cara del atacante.
La Fiscalía General de la República (FGR) asume la jurisdicción del caso y mantiene abiertas las carpetas de investigación para esclarecer la logística, planeación y motivos detrás de este ataque.

