Juan Leyva
Las olas de calor que afectan distintas zonas de México representan una amenaza directa para la salud pública. Autoridades sanitarias advierten que la exposición prolongada a temperaturas elevadas puede ocasionar enfermedades graves como el golpe de calor, la deshidratación y el agotamiento térmico, entre otras afecciones vinculadas al clima.
De acuerdo con la Secretaría de Salud y la Organización Mundial de la Salud (OMS), estos padecimientos pueden presentarse con rapidez y, si no se atienden de inmediato, llegar a poner en riesgo la vida. Por ello, es crucial conocer sus síntomas, formas de prevención y cuándo buscar atención médica.
Principales enfermedades relacionadas con el calor extremo
Golpe de calor: emergencia médica que requiere atención inmediata
Es la complicación más peligrosa derivada de la exposición al calor. Se produce cuando el cuerpo pierde su capacidad para regular la temperatura interna, que puede superar los 40 °C.
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) señala que los síntomas incluyen fiebre alta, mareo, piel seca y enrojecida, alteraciones en el comportamiento, convulsiones y ritmo cardíaco acelerado. Esta condición puede desarrollarse de forma repentina y requiere intervención médica urgente.
Deshidratación: pérdida excesiva de líquidos
Durante las olas de calor, el cuerpo puede perder más líquidos de los que ingiere, provocando deshidratación, especialmente en niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas. Según la Secretaría de Salud, los signos más comunes son sed intensa, boca seca, fatiga, y orina oscura o escasa. Para prevenir esta condición, se recomienda beber agua constantemente, incluso si no se tiene sed.
Calambres por calor: espasmos musculares dolorosos
Quienes realizan actividades físicas bajo el Sol pueden experimentar calambres musculares provocados por la pérdida de sales minerales a través del sudor. La Clínica Mayo recomienda interrumpir la actividad, rehidratarse con bebidas ricas en electrolitos, masajear el músculo afectado y evitar el esfuerzo físico durante varias horas.
Agotamiento por calor: señales de sobrecalentamiento corporal
El agotamiento térmico ocurre cuando el organismo no puede disipar el calor adecuadamente. Sus síntomas incluyen piel húmeda y fría, sudoración abundante, debilidad, mareos, náuseas, pulso acelerado y presión arterial baja al ponerse de pie. En estos casos, es esencial enfriar el cuerpo cuanto antes y acudir a un médico si los síntomas persisten.
Quemaduras solares: daño en la piel por exposición prolongada
La exposición directa al sol puede causar inflamación, enrojecimiento y dolor en la piel. Estas quemaduras suelen manifestarse horas después de la exposición. Para prevenirlas, la Clínica Mayo aconseja el uso constante de protector solar, ropa adecuada y evitar la exposición solar en horas pico.
Prevención: clave para evitar complicaciones
El calor extremo no solo genera incomodidad, sino que puede convertirse en un riesgo de vida si no se toman las medidas preventivas adecuadas. Hidratarse frecuentemente, evitar la exposición al Sol entre las 11:00 y 17:00 horas, usar ropa ligera y buscar lugares frescos son acciones clave para reducir el riesgo de enfermedades relacionadas con el calor.
