Mientras Donald Trump asegura que tiene un documento “bajo la manga” que pronto será revelado y supone ser un agregado en el acuerdo al que llegó con el equipo de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y se contempla el despliegue de elementos de la Guardia Nacional en la frontera sur de nuestro país; en la conferencia mañanera de este miércoles 12 de junio se cuestionó al canciller Marcelo Ebrard y a AMLO sobre los recursos para llevar a cabo el plan de contención en esta zona. Y el avión presidencial fue parte de la respuesta.

Ante los cuestionamientos, el carnal Marcelo explicó que este plan no quitará demasiados recursos a otros proyectos, mientras que AMLO tiene su propio “as bajo la manga”. ¿Cuál? El avión presidencial Boeing TP-01, que la ONU (Organización de las Naciones Unidas) ha valuado en un mínimo de 150 millones de dólares —y que se encuentra en el proceso de venta, según el mandatario:

“¿De dónde va a salir (el dinero)? Pues de la venta del lujoso avión presidencial”. Además de los recursos por la venta del avión presidencial, el mandatario también contempla los recursos que se generen del plan contra la corrupción y las medidas de austeridad republicana en distintas dependencias del gobierno

La preocupación de Ebrard

Tras respaldar los argumentos de AMLO de los recursos y el avión presidencial, Ebrard se refirió a uno de los problemas que más le preocupa a la Comisión Especial que pondrá en marcha el plan migratorio: los niños y las niñas centroamericanas. De acuerdo con el secretario de Relaciones Exteriores, la cuestión es cómo —en medio de la migración y las necesidades de los ciudadanos centroamericanos— se encuentran menores de edad en una marcha que implica riesgos.

Es lo que más nos preocupa. ¿Cómo es posible que estén tantos niños no acompañados siendo utilizados para ir a Estados Unidos y sacar un permiso de trabajo?”, según el exjefe de Gobierno CDMX, en algunos casos los menores de edad son utilizados para conseguir un permiso de trabajo, exponiendo su seguridad. Por esta razón, en el plan que se llevará a cabo, la SRE pidió la intervención de Unicef (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia), la Organización Internacional de las Migraciones y ACNUR.